La Coctelera

EL BLOG DE JOHN LESSONE

Crónicas, relatos, nocturnidad y alevosía

28 Agosto 2006

MANUAL DE HOMBRES

“Manual del hombre: instrucciones para comprenderlos” ocupaba un lugar destacado en la estantería de Celia. Era un tomo bastante grueso con una enorme interrogación en la portada y varias fotografías de hombres con los ojos tapados con un rectángulo negro. En el índice te podías encontrar capítulos como: qué le gusta más a tu chico, cómo comportarte la primera vez, por qué nunca quieren acompañarte cuando vas de compras y cómo saber que hizo anoche. Para echarse a temblar, me dije. Cómo todas las tías se lean novelas de esta caterva estamos acabados. Los trucos del mago al descubierto, no habrá nada que hacer, por los guevos te tienen cogido ligón de playa. Miles de donjuanes en la cola del paro y más fichados que el Lute.

Me fijé en el nombre que rezaba como autor de la obra y se confirmaron mis sospechas. No había autor sino autora, una señora que durante años se había dedicado a analizar minuciosamente la maquinaria y engranajes del sexo fuerte para orientar y dar respuesta a miles de chicas agobiadas por dudas de las que no dejan pegar ojo. Abriendo una página al azar, comencé a leer el capítulo de “por qué te piden el número de teléfono y luego no te llaman”. En el primer párrafo la autora me puso en antecedentes: chico conoce a chica, chico besa a chica y la acompaña a su casa en coche en un viaje de ensueño de los que tú ya quisieras. Todo ello aderezado por términos y expresiones como “Alfonso era muy romántico”, “cuando la besó Marta vió chirivitas” y “fue una noche dónde la ilusión y la pasión comenzaban a engendrar el amor”. Busqué un pañuelo para secarme las lágrimas, porque después los dos primeros minutos de lectura me dio el ataque de risa. Nada de “Alfonsito le sopló tres o cuatro copas para ponerla a tono”, “le metió la lengua hasta el esófago en cuanto Martita bajó la guardia” y “se fueron con el coche a un mirador y reventaron los amortiguadores al segundo polvo”. De eso nada, que estos chicos tienen clase y no son unos visigodos sexuales como tú y yo que estamos condenados a pensar con la de abajo.

En el segundo párrafo la autora de la obra decide joderle la historia a la pobre Marta, porque Alfonso no la llama ni para decir esta boca es mía. Entonces hemos de suponer que Marta en la vida real se metería en su habitación con un par de cajas de pañuelos de papel porque el amor de su vida pasa de ella como el Pisuerga pasa por Burgos, y ni siquiera se pararía a pensar en Carlos el del gimnasio o Miguel el del taller de motos porque la chavala es de piñón fijo y hoy en día eso de liarse con uno y con otro válgame Dios que es pecado. Pero la autora como buena celestina decide echar un cable a Marta, ya que ella de estas cosas sabe más que doce abuelas. Lo de que el chaval ya no se acuerda de ella probablemente no sea la opción correcta porque todo parece indicar, según el primer párrafo que la cosa va en serio. Ya ves, la cita, el beso y el viaje de vuelta a casa. Boda segura.

La opción de que al chaval le importa un bledo la chica no hay que descartarla pero tampoco agarrarse a ella como a un clavo ardiendo porque sino la lectora del libro se va a pillar un cabreo de agarrate que vienen curvas y no va a recomendar el libro a su vecina la del quinto, con lo cual las novelas de la autora no se iban a vender igual y no sacaría dinero suficiente para publicar el “Manual del hombre: manual para joderlos”. Alfonso tiene miedo y teme que su amor sea rechazado por lo que decide esperar a ver si es ella la que llama. Esa es otra de las opciones más cabales que nos plantea la autora, con toda la lógica del mundo, si señor. Porque mientras Alfonso dormía a pierna suelta con la cuba de tender la ropa a mano por si hay aborto etílico, ha ido creciendo en su interior el noble sentimiento del amor y al día siguiente el chaval tiene sus dudas. A quién no le ha pasado.

Diez páginas más tarde, después de catorce o quince posibles causas más por las que el cabrón de Alfonso no llama a la dolorida Marta cerré el libro y me puse un gin-tonic. Con publicaciones de esta calaña uno se explica muchas cosas y también se deja de explicar otras tantas. Puestos a hablar sin pelos en la lengua, se trata de vender. De venderle la moto a las niñas y no tan niñas que siguen pensando en príncipes azules pero que aquí tonto el último, y mientras llega o no las princesas en palacio y todos a disfrutar la vida. Carpe diem y buen rollito, como debe ser.

En ningún momento y en ninguna línea la autora menciona opciones más acordes con la realidad de por qué carajo Alfonso no le manda un puto mensaje a Marta. Porque el tío pasa como de aquí a Roma, porque al día siguiente tiene una resaca de cosaco y no sabe ni dónde está, así que tranquila Marta que igual al segundo día te pega el toque. Deja al chaval que se recupere y no me seas agonías que ya verás como te vuelve a pegar un buena sacudida en el Focus. O puede que Alfonso pillara anoche la tajada del siglo y su colega el que bebe como una persona normal le dijera hoy “Alfonso colega, eres el tío más valiente del globo. Te liaste ayer con Rosi de Palma” y haya decidido que a otro perro con ese hueso. O puede que Alfonso esté al día siguiente con su novia paseando cuernos por cafeterías, pensando cada vez que ésta pasa por una puerta “cuidado que te vas a dar”, lejos del lugar de la cita con Marta. O que diablos, puede que Alfonso y Marta hayan echado su canita al aire esa noche y adios muy buenas, encantado de conocerte, ya nos volveremos a ver, aquí llevas el móvil por si acaso y tan amigos. Pero la autora en lugar de poner la verdad en pelota picada, hace lo contrario y le pone más maquillaje en lo alto que a una fea en fin de año.

Así, después de leerse el capítulo la lectora se queda más contenta y acaba opinando que ella va a tener más suerte que Martita porque ya sabe algo que la otra no sabía. Que sí, que Alfonso te va a llamar colega, ya lo verás. Estúpida manía en este país la de tomar por imbéciles al personal y venderles la moto. Lo triste es que este tipo de motos se venden y muy bien por cierto. Eso es lo que te jode y dices: bueno, la verdad está ahí fuera y lo contrario se hace hueco en la estantería de chicas como Celia, que encima es licenciada en psicología y hace un par de años que puso el tres y el dos encima de la tarta. Siéntate que te mareas.

Dejé el Manual de hombres en su mismo sitio y entonces Celia me hizo la pregunta que tú y yo nos temíamos. ¿Qué te ha parecido? Di un largo sorbo al gin-tonic y solté el vaso sobre la mesa. Tomé a Celia por la cintura y la besé. Cojonudo, dije finalmente. Tengo que irme, mañana trabajo temprano. Celia me miro placidamente. Bueno, ya sabes donde vivo y mi número de móvil. Abrí la puerta y le dije adios con la mano. Venga tía, te llamaré. Y tan amigos oye.

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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Nito

Nito dijo

Supongo que estarás de acuerdo conmigo si te digo que tú y yo no somos amigos.
Tenemos amigos comunes, nos conocemos desde hace años, nos saludamos y nos llevamos bien, pero no pasamos de ser simplemente conocidos.
Aparte de aquella noche, hará unos años, en la que cayó por tu garganta media botella de 'Ballantine's 12 years Gold Seal' que yo te serví en varias dosis de vaso de culo ancho tras los cuales (cerrando el Junior) me obligaste a acompañarte al Boulevard donde me invitaste a un cubata y tras el cual (por decisión propia) te acompañé hasta la puerta de tu casa debido a que tu estado era semivertical, no recuerdo que hayamos tomado ninguna copa juntos. Tras lo cual me atrevo a afirmar lo que he dicho al principio, que nuestra relación no deja de ser distante.
Lo que te quiero decir es que no tengo ninguna razón para hacer algo por llevarme bien contigo, tampoco la tengo para estropear nuestro pequeño vínculo y tampoco tengo necesidad de hacer algo por estrechar un lazo entre nosotros.
¿Y a qué cojones viene todo esto?
Pues viene a ser una manera, un intento por mi parte, de hacerte ver que, cuando escribo que:
- Escribes de puta madre
- Tu forma de escribir llega y transmite
- Eres cuidadoso cuando escribes (como a mi me gusta ser y como a mi me gusta que sea quien escribe)
- Me han sorprendido gratamente tus textos
- Quiero que publiques más
no lo hago con la intención de hacerte la pelota, ni por colegueo, ni por seguir el buen rollito, ni por ninguna razón que no sea el hecho de que me ha gustado mucho lo que has escrito, simplemente.
Te lo digo con total sinceridad, el 'jeje, que guay, como mola' no es lo mío. Me he dosificado tus entradas para poder disfrutarlas lentamente (hasta ahora no lo había hecho). En otras ocasiones me he visto obligado a leer -con pesadumbre y desgana- algunos 'compromisos' y me han aburrido mucho, contigo ni siquiera tenía el compromiso porque si no hubiera entrado aquí y no hubiera leído tus textos mi relación contigo hubiera seguido exactamente igual que hasta hoy... te aseguro que he leído tus textos con ganas, con 'quiero más', releído varias veces (algunos) y me he reído en algunas situaciones (como en el final de éste último, en el que añado este comentario) como ni siquiera El Jueves (la revista) ha conseguido, hacerme reir a solas en mi cuarto... difícil tarea.
Enhorabuena por tu prosa y espero que sigas escribiendo.
Salú!

31 Agosto 2006 | 02:40 AM

Mori

Mori dijo

Estimado y sufrido (va por lo de aguantar borrachos) amiguete:

Cierto es, como bien comentas, que nuestra relación siempre fue la que han de mantener 2 viejos conocidos que cada noche se ven separados y unidos al mismo tiempo por la más alta de las fronteras del bar: la barra. Aun así es para mi un honor ser culpable de que vuelvas por este blog de vez en cuando a leer alguno de mis relatos (ficticios), movidas (experiencias siempre basadas en hechos reales) o artículos (opiniones personales acerca de vaya usted a saber que).

Espero seguir teniendo tiempo para la pluma y para el 12 years Gold Seal.
Un abrazo Nito.

9 Septiembre 2006 | 10:01 AM

srta-vaaleex

srta-vaaleex dijo

hoy en dia hay full revistas de como comprenderlos...pero de q sirve?? = no los entiendo, uds son extraños y descomplicados y hormona dl sosiego la tienen muy baja... en pocas palabras estan al revez... :P xD

21 Julio 2007 | 10:54 PM

Mori Callaham

Mori Callaham dijo

Srta Vaaleex:

Quiero que sepas que yo, responsable de este blog, soy distinto a los demás. Ire al grano y sin rodeos: tu nombre me gusta, suena a chica del este. ¿Quedamos? Soy discreto, no hago preguntas ni pido numeros de telefono.

22 Julio 2007 | 02:26 PM

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Nombre: John Lessone Edad: 30 y pico. Profesión: NS/NC. Aficiones: leer, dibujar, oir musica, escribir, beber cervezas, viajar, firmar autógrafos a mis padres. Lo que más odias: El estúpido, el manipulador, el mentiroso, el fanático, el modernillo, el que se lleva bien con todos, el que nunca se paga una ronda ¿Y este blog? Planeta y Alfaguara tienen la culpa. Una cita: No rompas el silencio si no es para mejorarlo¿Algo más antes de despedirte? Atrapado en el tiempo de Bill Murray, Preguntale al polvo de John Fante, y un Oban 14 de Escocia/font>

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